España - Inglaterra


Son muchos los que no hace demasiado, cuando llegaban este tipo de partidos, decían: "Otro amistoso... no se para que juegan, si total esto no sirve para nada". Si, me incluyo entre los que hacían ese tipo de comentarios cada vez que se paraban las ligas para ver jugar a nuestro combinado nacional contra Islandia, Rumania, Finlandia, etc. en un encuentro no oficial que tanto podía acabar en goleada, como en sorpresa. Sin embargo, ahora, cuando juega España, sea contra el rival que sea, todo amante del buen fútbol tiene una cita imprescindible.



"España-Inglaterra". Que bien suena, ¿verdad?. Quien nos iba a decir hace un año, que todo el mundo estaba con el Raúl si o Raúl no y avisando de que no nos ilusionáramos con la Eurocopa, que llegaríamos en estas fechas a un amistoso contra la gran selección inglesa (hoy mermada por las bajas), con nuestro combinado como favorito. Eso si, era evidente que una selección con tanta historia como Inglaterra, con un gran entrenador como Capello a la cabeza, daría mucha guerra a la actual campeona de Europa (que gusto da poder escribir esto) y, pese a que el diario Marca se empeñó en calentar el ambiente, también estaba claro que los incidentes racistas estaban olvidados, por lo que el encuentro sería un amistoso más, tan solo con la rivalidad normal que puede existir entre dos selecciones de las llamadas "grandes".

Esta es una de las pocas ocasiones en las que no hablaré de dos partes, sino de un todo. Y es que el choque transcurrió en su totalidad, tal y como los analistas habían pronosticado en la previa:
España, con su fútbol de toque y la presión muy adelantada, dominó por completo en todo momento a una Inglaterra que no pudo hacer más que defenderse. En cuanto Villa hizo el primero allá por el minuto 35 tras driblar a dos rivales en la frontal del área, ya se veía que la séptima victoria en siete partidos de Del Bosque al frente del combinado nacional, no se escaparía. Y es que, según mis propias cuentas, Inglaterra solo disparó tres veces a puerta, la más clara, ya con el 2-0 y la máquina roja casi apagada. El ya nombrado segundo tanto de España, llegó de mano de Llorente, en el típico remate de cabeza del león del Athletic y en la típica jugada a balón parado que, mientras el equipo rival lo está celebrando, se puede observar a Capello con un cabreo considerable.

Me gustaría haber visto a la selección de Capello con jugadores que hoy eran baja como Rooney, Gerrard, Walcott y Ferdinand, que sin duda son cuatro de los jugadores que hacen que este grupo de el salto de calidad necesario para al menos tener opciones de vencer a los de Del Bosque. Pero tendremos que esperar, al menos, hasta el Mundial, si nadie le pone remedio antes.


Carlos Felipe Rivas

Manuel Ferrero

Francisco Javier Vaquerizo

Juan Manuel Roman

Javier Medina Mazo

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